
ESCUCHEMOS AL DAIMON
Hoy es luna nueva, un silencio en el cielo propicio para la introspección. Es un buen momento para «escuchar las voces» sin miedo. Sí, las voces, lo otro, el daimon, ángel, el hado o inspiración creativa, aquel compañero del alma y guardián del destino.
Este personaje no es nuevo, el analista James Hillman, lo retoma desde Platón en su teoría de la bellota:
«La teoría de la bellota sostiene que cada persona posee un carácter único que pide ser vivido y que ya se encuentra presente antes que pueda serlo. Esta idea procede de Platón: el alma de cada uno antes del nacimiento se le da un daimon singular, el cual ha seleccionado una imagen o pauta para vivir en la tierra. El acompañante del alma, el daimon, nos guía en este mundo, recuerda lo que contiene nuestra imagen y lo que pertenece a nuestra pauta. En consecuencia, el daimon es portador de nuestro destino». (El código del alma. James Hillman)
El Daimon o Genio, suele ser muy desconocido, más siempre está presente. Suele temérsele, ensombreciendo su fuerza y muchas veces también se sucumbe ante su seducción, pero lo que sí he podido evidenciar a propósito de mis inquietudes y pesquisas sobre la creatividad, es que porta aquello que va más allá de lo humano, asunto con lo que muchos grandes creativos y creadores se han tenido que topar.
Hoy en esta luna nueva invito entonces a observar los móviles de ese daimon en sus vidas y a escuchar con atención lo que el corazón del inconsciente susurra a través de él, puede ser en sueños, ideas o visiones. Permitamos que las semillas creativas sembradas hoy en luna nueva, broten y brillen en la siguiente luna llena.
Aquí les comparto un ejemplo de esta necesaria relación con el daimon en la charla de la escritora Elizabeth Gilbert:
